14 km caminados de Ospirma a Santana y de ahí hasta Guática: una caminata con desniveles… y con buen humor
Hoy a las ocho y media salimos rumbo a Santana, una caminata de 4,7 kilómetros que en teoría era “para abajo”, aunque igual tenía unos tramos hacia arriba que sorprendían. En Santana nos regalamos un tintico con buñuelo y aprovechamos el baño antes de empezar la subida.
Porque ahí sí empezaba lo serio: un sendero de montaña donde se suben 350 metros en unos 4 kilómetros. Un verdadero rompe‑pantorrillas. Por dicha el cielo estaba bien nublado y el sol no nos tostó del todo. Para mí fue justo la diferencia entre “esto lo logro” y “déjenme aquí tirada”.
En Guática, como si estuviera planeado, nos encontramos con Rosa. De esas coincidencias que solo pasan aquí. Almorzamos juntos, conversamos un rato y luego hicimos unas compritas. Después seguimos caminando hasta Casa Robin, ya con mis piernas protestando a cada paso.
Después de 14 kilómetros subiendo y bajando estaba completamente rendida. Rick, en cambio, me miró feliz y dijo muy tranquilo que él todavía podía hacer otra vuelta. Muchas gracias, señor.
El pájaro grande y café volvió a aparecer, pero esta vez con pareja. Uno de ellos posó para mí, así que las fotos quedaron buenísimas. Cuco Ardilla.