Rick regresa a los Países Bajos para trabajar.

Gepubliceerd op 11 januari 2026 om 00:26

Hoy Rick voló de regreso a los Países Bajos. No llevó prácticamente nada consigo, solo una mochilita. Su maleta grande se queda aquí, para guardar todas sus cosas de ciclismo. Es extraño que se vaya, y para él también se siente raro dejarme aquí.

Pero así es como yo lo quiero. Y la verdad: soy enormemente feliz aquí.

 

De camino al aeropuerto íbamos detrás del camión que aparece en la foto. Viajábamos más o menos entre 60 y 80 kilómetros por hora. En la parte de atrás, parados en un bordecito mínimo, iban dos muchachitos. Era realmente peligroso: si uno de ellos se caía, los carros que venían detrás no tendrían ni tiempo de frenar.

Aquí en Colombia muchos jóvenes viajan así por varias razones. A veces es por ahorrar el pasaje, otras porque necesitan llegar rápido a otro pueblo y no hay transporte frecuente. También está el factor de la costumbre: en las zonas rurales es normal “pedir cola” a un camión, y muchos lo ven como algo práctico y hasta divertido. Pero la verdad es que es un riesgo enorme, especialmente en carreteras de montaña donde los carros pasan cerca y a buena velocidad.

Ver a esos dos chicos ahí, agarrados como podían, fue un recordatorio de lo frágil que puede ser la vida en la carretera.